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jueves, 22 de septiembre de 2022

EL MODELO DEL PRESIDENTE ARDE

 




DANTE N. PINO ARCHONDO

El presidente Arce está tratando de inflar la pelota con más aire del que soporta. Eso tiene un final, explotará. Y así como la materia responde a leyes físicas, la economía tiene sus propias leyes y en ambos casos se cumplen inexorablemente.

¿Hasta cuánto, y hasta donde puede un gobierno gastar sin tener los ingresos suficientes para ello? Hay indicadores. Cuando se relaciona el gasto con el PIB, se tiene un porcentaje que nos enseña cuanto está gastando el gobierno en relación con la producción de bienes y servicios que genera la economía. En otras palabras, cuánto dinero se inyecta a la economía que aumenta la demanda de bienes y servicios con relación a la capacidad de la oferta para producirlos.

Si hay más dinero para demandar y la oferta es menor para atender esa demanda, los precios suben. ¿Y cómo es que eso no sucede en la economía boliviana?

Porque la producción de bienes y servicios nacionales es tan pequeña y la importación ilegal de los mismos es tan grande, sucede que, al aumentar la cantidad de dinero, aumenta la demanda de dólares que van a fomentar esa importación ilegal, lo que hace que los precios se mantengan.

El gobierno gasta, ese gasto fomenta el contrabando, el contrabando demanda dólares e importa. Los precios se mantienen relativamente estables y nadie se queja. Pero la oferta de divisas no es ilimitada, y para atender este circuito están las reservas internacionales, que van disminuyendo aceleradamente. Son las reservas entonces las que marcan la pauta del hasta donde se puede continuar inflando el gasto.

Cuando la cantidad de divisas sea insuficiente y la demanda de dólares en la economía no pueda ser atendida para importar legal o ilegalmente, será el momento en el que la oferta de bienes comenzara a disminuir y los precios a subir.

Es cuando la pelota que está inflando el gobierno a llegado a su límite.

Y ese límite se acerca. Es la advertencia que estamos haciendo los economistas. Paren el gasto, ajusten la burocracia estatal, cierren las empresas públicas


deficitarias, vayan disminuyendo las subvenciones a los carburantes, abran la economía a la inversión privada, denle facilidades, sostengan un comercio exterior sin trabas, canalicen el crédito al sector productivo, flexibilicen las condiciones laborales, reformen el régimen tributario. Devuelvan al BCB la autonomía institucional.

Todo esto se puede hacer desde ahora. Y será la forma de lograr un aterrizaje suave.

No digan que nadie les advirtió.

 

 

miércoles, 14 de septiembre de 2022

LA MENTIRA OFICIAL


DANTE NAPOLEON PINO ARCHONDO

¿Por qué un gobierno elegido por voto que asume, por tanto, la calidad de legítimo y constitucional, engaña y acude al relato de la mentira?

¿Qué es lo que le obliga a gobernar de esta manera?, son preguntas que muchos bolivianos se hacen.

Cuando se recurre a la mentira es porque se quiere negar la verdad.

La verdad es la descripción lo más objetiva posible de los hechos, de los sucesos, de los acontecimientos. Distorsionarla, modificarla, cambiarla significa negar la realidad, sustituirla por lo que nunca sucedió o cambiarla por un relato construido. Es la forma, a la que se acude para obtener resultados, que, de otra manera, no se obtendrían.

Tres son los relatos principales construidos por el gobierno que niegan la realidad objetiva de los hechos: la nacionalización como causa fundamental de los ingresos obtenidos en la gestión (2006-2014) la sentencia en contra de Bolivia por el juicio llevado a cabo contra Chile el año 2018, y, el golpe de Estado contra Evo Morales el año 2019

El primero tiene el objetivo de realzar como modelo con éxito propio la multiplicación de los ingresos fiscales ocasionados por la nacionalización del año 2006. Esta afirmación reiterada a lo largo de 14 años ha terminado convenciendo a un importante porcentaje de la población, especialmente aquella que tiene una formación básica en su educación y es políticamente retrasada.

Pero claro, para que este relato tenga resultados, hay una historia por detrás. Una historia que tiene 70 años. Desde 1952 cuando la nacionalización de las minas por el gobierno del MNR se justificó como necesaria para recuperar las riquezas naturales de manos de la oligarquía y devolverlas a sus legítimos propietarios, el pueblo. Historia a la que se envolvió con un manto de romanticismo, convirtiendo e los nacionalizadores en héroes y a los nacionalizados en villanos.

Esta idea de que existe una obligación moral para evitar que la explotación de los recursos naturales se haga por empresas privadas, ha calado muy hondo en la conciencia nacional boliviana. Parte de la premisa difundida por la intelectualidad revolucionaria de los 60 y 70 fue señalar a las empresas privadas extranjeras como las causantes de la pobreza social.

Se logró establecer la convicción de que somos pobres porque somos explotados. Y a partir de entonces, los gobiernos que buscaban la inversión externa para explotar el petróleo o las minas fueron considerados enemigos del pueblo. Y aquellos que las nacionalizaban héroes nacionales. Los primeros fueron señalados como gobiernos de la derecha y los segundos como gobiernos de la izquierda.

Esta carga histórica de ideas, fueron las que primaron el año 2006 en el MAS, que quería convertir a Evo Morales en otro héroe, pero esta vez de corte socialista. Se llegó al extremo de copiar el escenario de la nacionalización del petróleo en el gobierno del general Ovando Candia, pero esta vez, la empresa nacionalizada no era una empresa norteamericana sino brasilera, que participó en la construcción de gasoducto y firmó un acuerdo de compra del gas en términos pactados.

Como fuera, el acto sirvió para difundir la nacionalización como otro hecho de recuperación de las riquezas naturales de manos de las transnacionales explotadoras. Lo que aconteció después fue algo inesperado. El mercado de los commodities sufrió un golpe de demanda global de materias primas que estremeció al comerció mundial. Los precios se dispararon al alza y Evo Morales recibió 4 veces más por la venta del gas cada año.

NI dicho ni hecho, el gobierno usó este episodio económico para convencer y establecer que fue la nacionalización del gas lo que produjo el milagro de la multiplicación de los ingresos fiscales. Relato mentiroso que sigue siendo usado por el actual presidente Arce Catacora. Pero que mantiene el efecto social buscado de convertir a los nacionalizadores en héroes.

El 1 de octubre del 2018 los jueces de la CIJ en La Haya hacían conocer su decisión final: “La mera mención de la cuestión marítima no puede obligar una negociación de acceso soberano al mar” con estas palabras se dio un portazo a la demanda nacional marítima boliviana. La demanda más importante en la vida nacional acababa de ser cercenada y tiraba años de lucha por la borda.

En otras circunstancias, esto, hubiera sido causa bastante para exigir la renuncia del gobierno y el juicio de responsabilidades inmediato. En esta ocasión no era solo Evo Morales el que se equivocó política, jurídica y socialmente, tuvo el acompañamiento de los expresidentes; Carlos de Mesa Guisbert, Jorge Quiroga Rodríguez, Eduardo Rodríguez Veltze y Jaime Paz Zamora, este ultimo se alejó del club decidiendo no ir a escuchar la sentencia. Pero en el transcurso de los cinco años anteriores a la sentencia, ninguno puso alto a la forma y contenido del juicio que se estaba tramitando. ¿Esto explica que la reacción social no haya sido la que debió? Que todos los involucrados se cubriesen el rostro con la careta del otro para confundir las cosas y acto seguido seguir el juego de la mentira oficial aduciendo que el Tribunal de La Haya no dijo lo que dijo, sino que aún se mantenía la puerta abierta para negociar.

Y así, la traición más grande inferida a la Patria pasó por alto y se escondió en las cuevas de la vergüenza allá donde la luz de la decencia y la dignidad no existe.

Con este bagaje de mentiras y relatos que tuvieron el efecto de convencer socialmente y de pasar por alto, primero, El derroche de más de 50 mil millones de dólares obtenidos en 14 años de bonanza, sin que hayan servido para terminar con la pobreza y la desigualdad social, establecer un sistema de salud optimo y un nivel de educación en el promedio latinoamericano, segundo, la gravísima traición a la patria por haber conducido un juicio contra Chile por la demanda marítima mal planteada y peor procesada, sin que hasta la fecha se tengan a los culpables señalados.

Siendo estos antecedentes los que primaron socialmente, ¿cómo no iba Evo Morales a desvirtuar el enorme fraude electoral del 2019 que le obligó a huir precipitadamente en un avión mexicano y cambiar esos hechos por la mentira de que hubo un golpe de Estado en su contra? ¿Qué podía impedir negar la verdad?

Nada. Ya evidenciaron que al pueblo boliviano se le puede contar historias que por repetirse en los medios controlados políticamente tiene resultados eficaces y a la vez, ejecutar acciones legales en contra de los supuestos golpistas, para entronizar a la mentira y darle el valor jurídico de verdad.

Estas son las explicaciones del porqué hemos llegado a este momento. La realidad social que tenemos no es resultado circunstancial, tiene su historia y su acumulación de hechos que al final explican la pasividad con la que la sociedad tolera y fomenta a un gobierno que vive de la mentira y se alimenta de ella para continuar derrochando recursos, multiplicando la corrupción y sembrando nabos en las espaldas populares.

 

 

 

 

 

domingo, 28 de agosto de 2022

CON LA SOGA AL CUELLO NO SE JUEGA

 DANTE NAPOLEÓN PINO ARCHONDO

Una movilización en defensa de la democracia convocada por el gobierno, acusando a la derecha de estar en aprestos golpistas, nos obliga a preguntar, ¿es cierto? 

Para que exista la necesidad de llevar a cabo esa convocatoria algo muy serio e inminente debería estar sucediendo. ¿Qué sabe el gobierno que la ciudadanía desconoce? Y por otra parte, ¿cuan fuerte se siente el gobierno para protegerse de aprestos golpistas, que parece no quedarle otra que convocar a una movilización en su defensa?

Un somero análisis de situación y lectura de la realidad nos dice que en Bolivia no existe una derecha política, no hay un solo actor o dirigente que se reclame como tal, todos sin excepción declaran ser de centro-izquierda, es decir, zurdos moderaditos y todos ensalzan al Estado como el hacedor supremo de la sociedad. Esta casta política de corte esencialmente estatista llega a lo mucho a reclamar, al propio Estado que defienden, ceder espacios para desarrollar su fuerza productiva, como: autonomías limitadas, derechos de libre comercio o últimamente la realización de un censo, que le arranque al Estado unos miles de bolivianos más para hacer pequeñas obras.

Confundir estos reclamos baratos con actitudes golpistas, nos habla de la pobreza conceptual que tiene el gobierno en su lectura de la realidad objetiva. No hay derecha boliviana, hay sectores que quieren mejorar su espacio político compitiendo en obras con el gobierno central. Eso es todo.

Entre el gobierno y la oposición funcional que hay, observamos una lucha por el control del Estado, para continuar con el proceso de explotación de materias primas, con el reparto de los ingresos provenientes de esa explotación hacía sectores privilegiados que convierten esas transferencias en algunos casos en capital, y otros , la mayoría, en consumo suntuario. 

La lucha no es por cambiar el sistema político, económico y social, es por el control del reparto de los ingresos que tienen pleno control en los mercados internacionales y que definen el precio de las materias primas. Es una cuestión de quien reparte desde el Estado y a quienes se reparte.

Así que de derecha y aprestos golpistas no debería hablarse. Entre el gobierno y la oposición hay una comunidad de intereses que están por encima de visiones ideológicas. 

La convocatoria entonces fue para encubrir problemas internos que afligen al gobierno, como sus pugnas por ocupar cargos administrativos de poder, ausencia de visión de Estado, perdida de ingresos por exportaciones, altos niveles de subvenciones y burocracia social que lo convierten en presa fácil del centro de poder manejado desde el Chapare y que se llama narcotráfico, al punto de tener que hablar de unidad en medio de la división que esto provoca y de pintar diablos en la pared para acusarlos de desestabilización e intentos de golpe.

Están confundiendo a sus movimientos sociales a propósito, porque saben que mas temprano que tarde no van a tener cómo explicarles los ajustes a su economía, cuando el derroche acostumbrado llegue a su fin.

El presidente Arce no es solo prisionero político del narcotráfico cocalero, sino de esos sectores populares a los que está apelando para que lo defiendan. Cuando Evo Morales crea que ha llegado el momento de soltarle la mano, al mismo tiempo la soga de esos movimientos sociales le apretaran el cuello.


sábado, 20 de agosto de 2022

EL DIS-CENSO TIENEN SALIDA

 Que la ineficiencia y la ineptitud sean las banderas que agitan los masistas no es nada nuevo. Si nadie hubiera cuestionado la aplicación del censo este año, si nadie hubiera alertado que todo estaba mal, ¿alguien duda de que habrían ejecutado su farsa? Yo no. 

Es que todo lo hacen mal, no hay una acción de gobierno que demuestre eficiencia. ¿Cuál es la explicación para que estemos gobernados por tantos ineptos, incapaces y eso sí, campeones de la corrupción?

Cuando se impuso una constitución a punta de bala y engaño, cuando se provocaron hechos de violencia con muertes en Sucre, en Cochabamba y en Santa Cruz, cuando se inventaron separatismo y ejecutaron a sus sicarios contratados para el efecto, cuando ordenaron cercar las ciudades para matar de hambre a sus ciudadanos, cuando encubren y protegen al narcotráfico, fuente de sus ingresos, cuando encarcelan con juicios infames a quienes consideran peligro, cuando prostituyen a fiscales, jueces, mandos policiales y militares, ¿podemos dudar que vivimos una dictadura que usa el terrorismo de Estado para amedrentar al pueblo y debilitar sus instituciones?

Ahí tenemos el origen de un gobierno que miente y engaña. 

Es una organización criminal disfrazada de gobierno. Tienen su centro de acciones en el Chapare. Zona que han convertido en el santuario de la coca, donde no debe producirse cocaína, para preservarla del juicio internacional. Esa es la razón por la que la producción de droga se ha descentralizado hacia la provincia de Ichilo en Santa Cruz: Buenavista, San Juan, San Carlos y Yapacaní. San German es el centro de la producción de droga. Esta estrategia alcanzó a los Qaqachacas en el Norte de Potosí, que les permite sacar droga a Chile, y norte de la Argentina.

Por otro lado, tenemos la apertura de fronteras para proteger y facilitar la importación de precursores para fabricar droga, pistas clandestinas y facilidades desde el mismo control de trafico aéreo, donde no existe el Estado interventor sino el libre transito. 

A todo esto se suma la política deliberada de debilitamiento institucional, que hace posible que el esquema de producción de droga y de importación de precursores no tenga ninguna posibilidad de ser observada y menos fiscalizada. Por eso se entiende que fiscales, jueces, mandos policiales y militares guarden un cobarde silencio.

El terrorismo de Estado es la forma que usan para provocar miedo en la ciudadanía, el apresamiento de lideres sociales para que se tenga presente si alguien osa ir por ese camino y el control de los medios de comunicación forma parte de este sistema político con el cual vienen gobernando 15 años.

En este contexto, ¿alguien puede imaginar que el Gobierno quiera que se develen realidades ocultas? Un Censo bien hecho ocasionaría graves problemas al esquema que tienen. No sólo va a modificar la transferencia de recursos a los gobiernos subnacionales, también hará lo mismo con la composición de representación política actual, mostrará que en 15 años la pobreza no se ha resuelto, la falta de vivienda social sigue igual, la educación está peor que antes, que las aéreas rurales se vacían y las ciudades intermedias crecen, que no hay 36 nacionalidades y que todos somos mestizos. 

Todo esto, tira por tierra las bases y los cimientos sobre los que se edificado el sistema criminal que ha convertido al Estado Plurinacional inventado en Narco Estado.

La resistencia al Censo 2023 tiene contenido estrictamente político. Y no les interesa para nada. Todo lo que  el gobierno viene haciendo es distracción y engaño. 

Hay que plantearle cara y combatir a la dictadura.

miércoles, 6 de julio de 2022

EN CURSO DE COLISIÓN

 

DANTE NAPOLEON PINO ARCHONDO

 Cuando el general Banzer en 1978 decidió convocar a nuevas elecciones, lo hizo tanto, porque el presidente Carter decidió levantar la bandera de los derechos humanos y dejar de apoyar a las dictaduras militares, como porque los precios internacionales del petróleo, que sustentaron al general bajaron y su colchón financiero dejó de existir.

Esa convocatoria electoral no fue voluntaria, si además de lo anterior, un grupo de mujeres mineras que se declararon en huelga de hambre en el Episcopado Católico, con apoyo de esa Iglesia, le quitó el piso político al general y este tuvo la lucidez de entender la realidad objetiva.

Lo cierto es que, a partir de ese momento, el caos económico dio rienda suelta a su fuerza, la inestabilidad política se desencadenó (tuvimos tres elecciones consecutivas 1978, 79 y 80) y sus resultados abrieron las compuertas de la inflación mas dura que se tuvo.

Un déficit fiscal cuyo origen se situaba en el gasto corriente, caída de los ingresos nacionales, pérdida de reservas internacionales, crédito externo bloqueado y crédito interno del Banco Central disparado.

En estas condiciones el ciclo militar iniciado en 1964 con el general Barrientos terminaba con el general Vildoso en 1982, luego de una negociación con la UDP el MNR y ADN para entregar el gobierno al Dr. Siles Suazo, manteniendo la composición del congreso elegido en 1980.

Ese gobierno cuando tomó posesión ya tenia el palacio inundado de inestabilidad económica. Y en vez de asumir esa realidad, trató de mantener políticas económicas duales, entre ajustes a la inversión publica y aumentos salariales, llegó a desdolarizar los depósitos bancarios ocasionando una pérdida de los ahorros y pensiones enormes. En fin, lo que quiero remarcar es que no fue posible sostener las exigencias de la COB y buscar equilibrios fiscales, sin tener espalda financiera para ello. Resultado, una inflación galopante, desabastecimiento, escasez y empobrecimiento social.

En estas condiciones llegamos a 1985 con elecciones anticipadas. El Dr. Paz Estensoro comunicó a la Nación que había tomado la decisión de ordenar la economía. Firmó el D.S. 21060. Un shock económico que dejó a todos al borde de un ataque de nervios. Pero al día siguiente de emitido el decreto, las colas desaparecieron, los precios se estabilizaron y la tranquilidad retornó a los hogares.

Todos los indicadores económicos que tenemos ahora nos están avisando con anticipación que vamos en curso de colisión. Veamos: déficit fiscal agudo producido por un gasto corriente y de inversión pública imposibles de sustentar, crédito externo contraído, crédito interno del BCB creciente, entre ambos alcanzan al 82 por ciento del PIB, perdida creciente de las reservas internacionales, tipo de cambio fijo, balanza comercial deficitaria, subvenciones al diésel, gasolina y precios de bienes agropecuarios, empresas públicas deficitarias.

Las mismas señales del año 1978. Y el mismo comportamiento político. Esto es lo que debía estar en el debate nacional.

El contexto internacional avisa de un proceso en desarrollo de inflación con decrecimiento del producto, estanflación. Los efectos inflacionarios se dejan sentir por la contracción de la oferta mundial, y el crédito fiscal ejecutado durante el primer y segundo año de la pandemia COVID 19, Bolivia no está exime de ellos. ¡Pero oh sorpresa! El gobierno lo niega todo. Al contrario, enuncia la creación de nuevas empresas públicas, mantiene un gasto fiscal creciente y no le inmuta la caída de las reservas internacionales.

¡Super Luchin! está al mando y para la cofradía ignorante del MAS es suficiente. Eso se puede comprender. Pero que la oposición política, los analistas y periodistas de investigación hagan lo mismo, es demasiado. La única manera de evitar la colisión es sacar al conductor y asumir el mando de la conducción con decisión. Tendremos que volver a emitir un nuevo D.S. 21060 segunda parte. Dejo constancia de lo dicho.

 

jueves, 9 de junio de 2022

BOLIVIA EN LA CUMBRE DE LAS AMERICAS

 DANTE NAPOLEÓN PINO ARCHONDO


Los intereses nacionales se defienden ante todo y sobre todo. Es el mandato fundamental que tiene un gobierno y el presidente cuando juran cumplir y hacer cumplir la Constitución Política del Estado. Tal parece que, como todo lo que hace y dice el presidente Arce, defender los altos intereses nacionales no tiene la misma importancia que defender la ideología política del socialismo del siglo XXI.

¿Qué pensaría usted si alguien le diría que una persona ha preferido dejar a un lado sus intereses familiares porque no invitaron a su amiga a la fiesta del domingo? No es la familia primero?. Bueno ahí tiene un ejemplo que muestra la similitud de lo que hizo el presidente Arce.

Una Cumbre como la convocada no se remite sólo a la foto, ni a los discursos que se dan en la mesa de reunión, donde ya se tienen preparado de antemano lo que se dirá, en relación a la convocatoria. Todo eso es parte del protocolo diplomático que se desarrolla. Lo que un gobierno que se precia de defender sus intereses, hace, es aprovechar este nivel de presencia presidencial para tomar contactos bilaterales y plantear proyectos y necesidades de financiamiento que se tiene, con el fin de enfrentar la crisis alimentaria que se está produciendo. Un asunto de enorme relieve, si tenemos en cuenta, que Bolivia importa trigo y otros cereales para mantener su pequeña industria alimentaria, tan dependiente de estas materias primas.

Un presidente consciente de su mandato social, conforma un equipo de autoridades de primer nivel y asesores que le acompañen para realizar este trabajo, en todos los campos que haya considerado necesarios. Imprescindible si tenemos en cuenta, que no contamos con un Embajador en los Estados Unidos, por decisiones que hasta el momento no se ha sabido ni podido explicar, como no sean aquellas declaraciones simplistas de que el "imperio está conspirando contra el gobierno"

No asistir a la Cumbre ha sido pues una decisión desafortunada, cuyos costos diplomáticos recibiremos justo cuando estemos confrontando una crisis en curso. 

¿Cómo entender que se defienda a gobiernos que han destrozado los derechos humanos, la economía de sus países, que hayan violado sus leyes y se jacten de todo ello, si es que no se está consubstanciado con estas políticas? Una pregunta que tiene una sola respuesta: obsecuencia política.

¿No es acaso una especie de suerte o desentendimiento internacional sobre la realidad boliviana, que se trate al gobierno del MAS cómo si fuera una democracia donde se respeta el Estado de Derecho y aprovechando este "descuido" diplomático presentar sus credenciales? La verdad es que tenemos tal nivel de ignorancia en el gobierno y sumisión a la  ideología ajena, que, una reflexión primaria sobre la conveniencia o no de asistir hubiera demostrado que el costo/beneficio de no hacerlo era mayor.

Estamos gobernados por la inercia de los acontecimientos y la ausencia de visión nacional.

Nos están llevando por una ruta equivocada. Lo peor es que todos los órganos de poder que tienen la misión de contrapeso al Ejecutivo, están sometidos a él y con ello no hay forma o manera de fiscalizar estas acciones y pedir rendición de cuentas. 

Deberá quedar  esto como pasivo para cuando cambien las condiciones políticas actuales.



sábado, 28 de mayo de 2022

LA HORA DE LA VERDAD

 DANTE NAPOLEON PINO ARCHONDO

La economía tiene resultados que son producto de las políticas que se adoptan. No se puede pedir utilidades cuando los gastos superan a los ingresos. Elemental querido amigo. Cuando esta situación se sostiene a lo largo de un tiempo, para cubrir la diferencia se tiene que acudir al endeudamiento. Esto es lo que viene ocurriendo en la economía nacional.

Tuvimos desde el 2008 al 2014 un sexenio de ingresos adicionales, a los acostumbrados, que significaron mas de 50 mil millones de dólares. Y la realidad nacional no ha cambiado. La pobreza extrema, la falta de fuentes de trabajo productivas, el sistema de salud abandonado, la educación nacional con los peores índices de calidad en el mundo, la reducción de la frontera agrícola, con excepción de la coca, que obliga a importar bienes de la canasta familiar que antes se producían. Una industria nacional pequeña, prisionera en la cárcel del Estado que decide por ella. Una minería entregada al saqueo de grupos de interés disfrazados de sindicatos. Y una industria hidrocarburífera sin capacidad para ejecutar inversiones, convertida en la caja política de turno. Todo esto, crea una sociedad que del asombro ha pasado a la rutina de saber que todo ello forma parte del ser nacional.

Nos hemos acostumbrado a vivir de lo poco que podemos sacarle al Estado. Quinientos mil empleados públicos demuestran esta afirmación. A tomar conocimiento de la corrupción que se descubre todos los días en diferente ámbitos de la sociedad y convertirla en hechos rutinarios que ya no escandalizan. Tenemos la conciencia adormecida. A escuchar relatos inventados con los peores argumentos imaginables y darles la calidad de indicio o prueba legal. De ver como se encarcela con la mentira por delante y dejar que suceda. A lo mucho, en un esfuerzo supremo de imaginación, algunos piden reformas a la administración de justicia.

¿Qué esta pasando?. ¿Cómo hemos llegado a este punto? 

Hay muchas respuestas. Yo digo que por fue por la permisividad social. Por esa visión cortoplacista que nos ha emborrachado durante 14 años de derroche y mal uso de los ingresos nacionales, que confundimos con la bonanza que nunca acabaría. Hay que ser autocríticos. Todos bailaron en el preste de esos años al compás de la banda de Evo Morales. Empresarios y trabajadores, cocaleros y agricultores, mineros y jukus (ladrones de minerales), clases medias enquistadas en la administración pública y organizaciones políticas. Todos bailaron y bebieron.

Sucede como siempre, al día siguiente de la borrachera, viene el dolor de cabeza. Una sensación de malestar producto de esos vapores de alcohol que se van disipando de apoco. Y luego esta la realidad. Hay que volver a la rutina. Es cuando las cosas toman otro sentido. Percibimos a medias que algo está cambiando. Los economistas comienzan a advertir que los indicadores de deuda suben y caen las reservas internacionales, junto con el gasto fiscal que aumenta. Que las exportaciones tienen buenos precios, pero que hay millonarias subvenciones que se tienen que pagar. Que los niveles de inversión privada son pequeños y que el empleo informal e ilegal crece.

Nos están diciendo que vamos camino a una situación peligrosa. Que se necesitan medidas urgentes que potencien la inversión privada, que le den garantías, que se atienda al sector agropecuario ante la crisis mundial alimentaria anunciada, que se imponga la disciplina fiscal, etc. Estas advertencia no son escuchadas. Al contrario se sigue por el camino del derroche anunciando la creación de nuevas empresas publicas. 

El gobierno se alinea con las dictaduras oprobiosas de la región, es decir con las dictaduras que han convertido a sus sociedades en parias sin ley ni techo. Es porque quiere lo mismo para los bolivianos. Es porque considera que ese es el camino. Y no se equivoca. 

¿De quien depende que esto se haga realidad, de ellos? ¿O de nosotros que ya es hora de organizarnos en una fuerza social univoca?. Decida usted amigo mío.


NO REPITAMOS EL PLATO POLITICO

DANTE NAPOLEÓN PINO ARCHONDO.  Cuando llegamos al punto en el cual descubrimos que las apariencias mostradas son una falsa fachada, la curio...