Buscar este blog

domingo, 27 de noviembre de 2022

BRONCA SOCIAL ACUMULADA





DANTE PINO ARCHONDO 


Un mes y tres días duró la movilización. ¿Fue mucho, o fue poco?, bueno depende. Quizá comenzó con la idea de exigir un censo para saber cuántos somos y dónde estamos. Simple. Resultaba un poco exagerada la acción frente a la demanda. Pero luego la demanda de saber cuántos somos y donde estamos dio lugar a otro razonamiento, esos resultados servían para definir las transferencias financieras que debe hacer el gobierno y que anda apropiándose en contra de lo que manda la ley y por otra parte servirían para definir una nueva distribución de escaños parlamentarios. 

Una cosa da lugar a otra, o como dirían los que saben, causa y efecto. El censo derivó en algo de mayor cualidad. No es cuestión solo de contar. El resultado tiene sus implicaciones, dinero y política. 

Y así como el día comienza con una suave alborada de reflejos tenues, la conciencia social se ilumina igual. Comenzamos a entender los porqués. Porque el gobierno había decidido postergar la fecha del censo. Porque no quería el año 2023. Porque quería el 2024 y los resultados para el 2026. Y estos porques dieron lugar a la rebeldía. 

Una bronca social que se acumula, que se carga todos los días comenzó a crecer. Cuando se nos dice que Evo Morales no hizo fraude, que le hicieron un golpe de Estado, cuando se nos dice que vivimos en un país de maravilla, cuando se encarcela al que denuncia la corrupción oficial y se libera al delincuente, cuando todos los días se nos miente por los medios de comunicación, cuando la Asamblea Legislativa no fiscaliza y encubre al gobierno, cuando la Justicia se revuelca en la podredumbre con que la embadurnan y se solaza por ello, cuando el narcotráfico se pasea campante por todo el país y le rinden tributo. Cuando esto pasa del cansancio se pasa a la bronca. 

Es como decimos, cuando la gota colma el vaso. Eso es lo que estaba en el subconsciente colectivo. Y de pronto afloró como esa luz del medio día con toda su fuerza. 

Si al primer cabildo fueron un millón al segundo llegaron dos millones. Esa fuerza inmensa del pueblo en las calles que quiere construir el cambio, que expresa su cansancio por la prepotencia de un grupo organizado para delinquir en nuestro nombre se hizo presente y mostro el musculo fuerte de su advertencia. 

Por eso tuvieron miedo y el miedo. Con la boca llena de coca, los ojos vidriosos y el cerebro embrutecido fueron a cercar, a incendiar, a golpear para defender al hermano Lucho. 

Días de aclaraciones y de develaciones. Las mentiras salieron a flote. El censo 2012 fue mal hecho, o sea, sus resultados mal elaborados dieron paso a afirmaciones incorrectas, la pobreza no habría disminuido como dicen, porque muchas comunidades indígenas no fueron censadas, y otras incrementaron su población de manera mágica. Todo se desmoronó, la suma de los engaños resultó demasiado enorme y pesada.  

La mentira oficial expandida y empapelada en nuestras caras ha dejado de servir. Ya no les creemos, ya no pueden engañarnos.  

Como un árbol que crece mirando al cielo, con sus raíces atenazadas en la tierra, fuerte y orgulloso, así el pueblo cruceño se ha levantado, enorme, grande y fuerte, decidido a defender la democracia, sus derechos, a ser libres y a trabajar en paz sin que le roben sus sueños y su futuro. 

Al final, la defensa del censo quedo chica, insuficiente para semejante epopeya de movilización social, corta para la resistencia de 36 días. Y dejó a los líderes atrás, exigiéndoles que se pongan a la vanguardia del movimiento.  

Esto es lo que se debe reflexionar, analizar y comprender. Las discrepancias no deben ser lo que divida y debilite. Lo sucedido debe servir para preparar las próximas jornadas teniendo en cuenta que el pueblo ya está maduro y quiere objetivos nacionales que restituyan la república, el Estado de Derecho, la democracia, la defensa de la propiedad privada y a tener una vida digna. 

 

sábado, 19 de noviembre de 2022

EL CENSO LA PIEZA CLAVE




DANTE NAPOLEÓN PINO ARCHONDO

Cuando aquel 6 de enero de 2006 Evo Morales asumía el mando presidencial, pocos o casi nadie podían imaginarse lo que ocurriría después. No fue una elección más. Fue la elección para el MAS. Control de dos tercios en el Congreso Nacional. Control absoluto del Poder.

Darle todo esto a un dirigente cocalero, cuya trayectoria estuvo signada por la violencia provocadora, fue un tremendo error. El pueblo también se equivoca.

Quince años después, los bolivianos estamos tratando de saber si todo fue una pesadilla o si estamos despiertos y fue una realidad. Tanta agua ha corrido por debajo que es difícil explicar todo de golpe.

Lo cierto es que tuvimos en nuestras manos una riqueza jamás soñada y la vimos esfumarse como ese gas que salió de las entrañas de la tierra y se fue a otros países para generar riqueza. Nos quedamos con las manos vacías y una sensación de haber sido engañados por un destino cruel.

Parece cuento de niños, esos que se crean con el fin de dar una lección de vida. No llegamos para ser inquilinos sino para quedarnos, dijo Morales anunciando la tormenta. Y acto seguido impuso una nueva Constitución, se inventó una nacionalización del gas, planificó y ejecutó la persecución a los dirigentes sociales y políticos adversos, sometió a la justicia para servirle de manera abyecta, corrompió a las FFAA, a la Policía Nacional, expandió la siembra de la coca por todo el territorio nacional y derrochó toda la riqueza que el gas puso en sus manos.

Este resumen trata de explicar por qué nos preguntamos si fue una pesadilla.

Y hasta aquí llegamos. Donde la conducta de la negación convierte la verdad en mentira y al revés. El referéndum que le dijo No a su reelección fue una violación a sus derechos humanos, el fraude que ejecutó en defensa de sus derechos humanos inventados, fue golpe de Estado, el hijo que tuvo nunca existió, la corrupción de su gobierno un invento de la derecha neoliberal y la protección al narcotráfico la guerra sucia del imperio en su contra.

Con estos antecedentes, el censo de población y vivienda, que debía ser un mero acto administrativo, se convirtió en la lanza de lucha contra la mentira organizada. La cuantificación de la población el año 2012 no fue realizada con probidad. Los datos censales se usaron para inventarse poblaciones rurales con mayor numero de habitantes, que le dieron control del parlamento por la forma en que se decidió la distribución de escaños y les restó recursos económicos a los departamentos con mayor población.

La demanda cruceña de censo el 2023 no fue un pedido insulso, no fue buscar un pretexto para crear un problema, fue un acto de rebeldía ante el engaño y la mentira, de hacer política en base al fraude. Y de exigir los derechos otorgados por ley. Esto es lo que no se entiende a nivel nacional. Santa Cruz tiene 29 días paradas sus actividades privadas. Pidió a todos su apoyo.

No obtuvo el respaldo solicitado. Están solos. Pero tienen la verdad. En estos días de paro pudo obligar al gobierno a develar sus mentiras, sus engaños, sus actos de barbarie social, la violencia fratricida desde la policía a su pueblo, en fin, todo lo que hacen los tiranos cuando ven amenazado el poder que mal detentan.

Tuvo que suceder en algún momento el choque de trenes. De esas dos visiones nacionales distintas, entre el modelo productivo, social y comunitario del MAS y el modelo productivo, liberal y creador de Santa Cruz. Ahí está el meollo de todo.

El censo es una pieza del rompecabezas, porque aclara la figura, y no le conviene al gobierno que suceda. El MAS enraizado en la ideología castro chavista quiere hacer del Estado el todo. Santa Cruz quiere liberar sus fuerzas productivas de las garras el Estado. El MAS quiere someter al pueblo a sus caprichos comunistas y Santa Cruz quiere libertad y progreso. El MAS quiere el control total del territorio para expandir el narcotráfico al que se debe, Santa Cruz quiere sanear eso.

La fecha del censo no es entonces algo superfluo, sin sentido, como quiere hacer ver el gobierno. Es la clave que en pocos meses destapará las verdaderas intenciones de una organización criminal que bajo la forma de organización política ha tomado el gobierno de Bolivia.

SANTA CRUZ VIVE, LA LUCHA SIGUE!!

 

 

 

 

 

 

jueves, 10 de noviembre de 2022

BASTA DE MAQUILLAJE DEMOCRATICO


DANTE NAPOLEON PINO ARCHONDO

Las cosas como son, aunque no nos gusten. Así que voy a decirlas sin pelos en la lengua. Bolivia no vive en un Estado de Derecho, porque no se cumplen los valores y principios que definen a ese Estado y la Democracia. En Bolivia no hay independencia de poderes. La Asamblea Legislativa, la administración de justicia y el control del poder electoral están concentrados en el poder ejecutivo.

Por eso los actos de corrupción ejecutados desde el gobierno, no se fiscalizan, no se juzgan y no se conocen, hasta que algún medio los difunde. En ese momento aparece un manto de impunidad que castiga a los fiscales y jueces que se animen a juzgarlos. 

Desde la Asamblea Legislativa no se emiten leyes que mejoren las condiciones de vida sociales, pero si se emiten resoluciones banales y vergonzantes declarando hasta a la dinamita como símbolo de lucha social. 

El Tribunal Supremo de Justicia y todo su órgano de administración están podridos hasta la médula de su hueso jurídico. Ni el gobierno, que los usa para su beneficio puede evitar taparse la nariz ante el olor que desprende de ella.

El Tribunal Constitucional es un fantoche descascarado, que ha llegado a declarar constitucional la reelección de Evo Morales sin sentir vergüenza propia, y ha admitido la constitucionalidad del gobierno de la señora Añez, para después decir otra cosa. Con este Tribunal no hay ninguna garantía política para los ciudadanos. 

Dicho esto, hay que develar la conducta real que tiene el gobierno frente a la sociedad. Lo primero que resalta es la mentira. Miente cuando dice que no hubo fraude electoral el 2019 y que hubo un golpe de Estado, miente cuando dice que la economía nacional está mejor que nunca y que vivimos en un paraíso que envidian hasta los organismos financieros internacionales. miente cuando dice que las empresas públicas son el pilar del sustento social y oculta el permanente déficit que arrojan y que debe ser sostenido por el crédito del Banco Central. Miente cuando dice que tiene listo el censo de población y vivienda para el año 2022 y luego sin explicar por qué decide postergarlo hasta el 2024. 

La mentira oficial es una constante permanente y con ella se producen los actos delincuenciales más importantes en la vida nacional, se encarcela por ejercer el derecho a la protesta, se acallan los medios de comunicación con la coima oficial disfrazada de publicidad, o se los amenaza con compras forzadas mediante el ejercicio de la presión fiscal u normativa que se inventan. 

En un Estado dictatorial pasa todo esto, ocurre como si fuera algo normal y se muestra como si fuera democrático.

La demanda cruceña de pedir que se realice un Censo el año 2023 con el fin de establecer cuantos somos y donde estamos, que permita elaborar políticas públicas para atender a la ciudadanía allá donde está, ha tenido como respuesta, la represión, el delito de lesa humanidad de cercar al departamento con el fin de quitarle la provisión de alimentos, y el envió de funcionarios públicos y lumpen social para enfrentar a los ciudadanos que protestan.

 Esta clase de respuesta es posible cuando una organización criminal disfrazada de política está en el gobierno. Y en esa condición ejecuta terrorismo de Estado en contra de la ciudadanía, a la que le prohíbe el derecho a la protesta y reclamo por sus necesidades.

En un ámbito político como este, dominado por delincuentes con cargos oficiales, no es posible razonar democráticamente, respetando los valores sociales y principios que dan derechos a la sociedad. 

Reclamar derechos consagrados en la ley debía ser algo tan obvio que no tendría que necesitar del reclamo para ser otorgado. Cuando sucede, no hay forma de encubrir la realidad objetiva que vive una sociedad, amordazada, maniatada y sujeta a la voluntad del dictador.

Santa Cruz ya no es el pueblito de la foto simpática del buey y la carreta con el camba cantor, se ha convertido en la región desde la cual Bolivia se alimenta, desarrolla un aparato productivo que no depende de la venta de materias primas no renovables, que tiene una sociedad abierta y pujante para arriesgar su capital económico y humano y esta forma de ser del cruceño es la que atrae al resto de los bolivianos para migrar y ser parte de ese desarrollo social.

Los que no entienden esto, insisten en sujetar la vida del país a la economía primaria de la explotación de recursos naturales no renovables, en agrandar el centralismo político para ejercer el autoritarismo económico y social, y para desconocer la nueva realidad boliviana que ya ha dibujado un nuevo mapa social, de ciudades intermedias y de urbanización progresiva que ha dejado de ser rural, atávica y pasiva.

El gobierno no se equivoca cuando desconoce esto. Al contrario porque sabe muy bien cómo está la situación actúa como lo hace, premeditadamente, con alevosía y ventaja, arremetiendo con la furia ciega propia de la delincuencia demencial que no ve más allá de sus bajas ambiciones.

Por eso no se debe transar con el gobierno. Cuando más reprima, más fuerte se encenderá el fuego de la libertad y los derechos sociales. Cuando más judicialice a los lideres sociales más oprobiosa y corta será su vida, cuando más use la violencia para enfrentar a los bolivianos más pronto pagará esa osadia con su propia existencia.




lunes, 17 de octubre de 2022

LOS QUE NOS DEJO OCTUBRE 2003

 


DANTE NAPOLEON PINO ARCHONDO

Cada octubre hay un escenario. Cada octubre se producen hechos que de alguna manera significan para los bolivianos un parteaguas, al menos desde 2003.

El derrocamiento de Gonzalo Sánchez de Lozada. Fue un hecho que ahora 19 años después, con la cabeza fría y la mirada serena, podemos decir que, cuando menos, ha cumplido con las advertencias que el último presidente de la democracia republicana hizo. Remarco las más importantes.

- “La democracia está bajo el asedio de grupos corporativos políticos y sindicales que no creen en ella y que la utilizan según su conveniencia”

- “La desintegración nacional, el autoritarismo corporativista y sindical y la violencia fratricida”

Pues eso. Bolivia ha caído en las manos de grupos corporativos sindicales, cuyo eje central está en el Chapare y tiene como conductor al señor Evo Morales Aima.

Autor del proceso que desconoció a la República y la substituyó por el Estado Plurinacional, con una constitución política aprobada entre bayonetas y por personas que no tenían las atribuciones para hacerla.

Conductor de hechos fratricidas desde el año 2009, en Sucre, Cochabamba, Potosí, Pando y Santa Cruz.

Socio activo de las dictaduras oprobiosas del continente: Cuba, Venezuela, Nicaragua, apoyado por Lula Da Silva del Brasil y el kirchnerismo argentino, ampliado ahora al gobierno mexicano de López Obrador. Ha ejecutado, ordenado asesinar y apresar a ciudadanos extranjeros y nacionales.

En cuanto a los resultados económicos, el desastre es mayúsculo. La suerte de las circunstancias le dio precios internacionales para las materias primas (el gas) mas altos de los últimos 50 años, recibió una economía con la deuda externa condonada en un 90 por ciento, estabilidad monetaria y financiera, crecimiento del producto promedio del 4 por ciento anual, empresas públicas capitalizadas y un marco de confianza internacional aceptable.

Todo esto fue destrozado en 14 años, en los que se derrocharon más de 50 mil millones de dólares en la restitución de las empresas capitalizadas a manos del Estado, se crearon 31 nuevas empresas públicas, sin estudios de factibilidad, de mercado y de capacidad tecnológica, solo para dar curso al infantilismo de izquierda enquistado, gastando más de 2 mil millones de dólares en su implementación y obligando al Banco Central a otorgarles créditos para que se sostengan. Retornó el endeudamiento externo y se usaron las reservas internacionales para sostener el gasto fiscal, las importaciones ilegales y legales, repagar la deuda externa. Lo cual ha dejado la economía boliviana en un estado de retorno al pasado que los gobiernos de la democracia trataron de superar.

Debemos sumar a lo dicho la siembra de odio racial que se ha producido, generando, como nunca, una grieta entre los departamentos del occidente y oriente, con el afán de establecer un control territorial que le permita encubrir las operaciones del narcotráfico y establecer bases sociales estratégicas que le permitan la conversión de la coca en cocaína fuera del Chapare.

Estos son los tristes resultados del derrocamiento producido el año 2003.                                                                                                                                            

 

 

 

martes, 11 de octubre de 2022

LA GUERRA DEL GAS Y SUS RESULTADOS

 



DANTE NAPOLEON PINO ARCHONDO

Es una especie de sarcasmo, dicho en el sentido amargo y pesimista, que Bolivia tenga los mejores presidentes en las peores épocas y los peores en los mejores momentos.

Andrés Oppenheimer decía en uno de sus programas: no es tanto el daño político que Evo Morales le hizo a Bolivia a lo largo de 14 años de gobierno, sino el inmenso daño económico que causó.

Fue presidente en una de las coyunturas económicas más importantes del siglo XXI. Gracias al contrato de venta de gas con el Brasil, que se constituyó en política de Estado, con el esfuerzo de varios presidentes en sus gestiones, el gas se convirtió en la varita mágica que buscaron todos y que le cayó en la mano al señor Morales. Baste decir que los ingresos fiscales pasaron de 500 millones de dólares anuales, hasta el 2005 a 5000 millones.

Esa enorme riqueza de recursos pudo haber cambiado la estructura económica primaria nacional, haber sentado las bases seguras de una economía diversificada y de un desarrollo humano importante.

El gas ha sido, no cabe duda, el sostén político del peor gobierno, que durante 14 años se mantuvo derrochando recursos en proyectos mal concebidos, mal ejecutados y sin sentido alguno. El gas ha sido la propaganda por excelencia usada para hacer creer a una sociedad medianamente educada, como es la boliviana, que el señor Morales fue el artífice de esa riqueza y que gracias a su condición de indio-presidente, logró, por la nacionalización realizada en mayo de 2006, esos ingresos fiscales.

Semejante afirmación e idea sembrada machaconamente en la memoria colectiva, se convirtió en la base política suficiente para afirmar que sin Evo Morales Bolivia estaba perdida y por tanto su reelección indefinida era no solo un deseo sino una obligación. En aras de esa conclusión, decidió transgredir la Constitución y leyes sin ningún miramiento.

El derrocamiento del presidente Sánchez de Lozada el año 2003 se justificó por la defensa que los sediciosos, dicen, hicieron del gas. Ese año y los siguientes hasta el 2005 cuando Morales gana las elecciones, los autores intelectuales y materiales de la guerra del gas, declaraban que sin esa guerra se hubiera perdido el recurso natural más importante después del estaño. Nadie osó refutarlos o contradecirlos, quien murmullaba algo en contra, era declarado neoliberal como sinónimo de enemigo del pueblo y había que colocarlo en la hoguera del escarnio. Se llegó a establecer la Agenda del Gas y el señor Carlos de Mesa, como sucesor de Sánchez de Lozada, la hizo suya.

Hoy 16 años después, Bolivia ha perdido su condición estratégica como exportador de gas en la región, el ducto construido hacía el Brasil y la Argentina tiene una capacidad ociosa de 10%, las reservas de gas están en declinación y los especialistas anuncian que para el 2030 Bolivia estará importando más de 70 por ciento de gasolina, diésel, jet fuel, gas licuado y gas natural.

Estos son los verdaderos resultados de la Agenda del gas. Es un sarcasmo sin duda. El señor Morales usó y abusó de los recursos económicos que le proporcionó el gas. Simplemente derrochó el dinero en: empresas públicas, en obras absurdas, en corromper conciencias, en debilitar instituciones y prostituir a la justicia. Bolivia ha perdido la mejor oportunidad para dejar de ser una sociedad pobre y económicamente dependiente.

Con esta mochila de hechos el señor Morales quiere volver a ser presidente. En su pobreza intelectual el cree que la bonanza sigue y que “nacionalizando” el Litio como hizo con el gas volverán a multiplicarse los dólares. Eso no es lo peor, lo peor es que hay casi un 50 por ciento de bolivianos que piensan como él.

Vivimos momentos muy cruciales, y es urgente comenzarse a preguntarse si como Estado vamos a poder importar energía para sostener nuestro aparato productivo. Si como Estado vamos a seguir ahogando la actividad empresarial, vamos a insistir en tener empresas públicas deficitarias, vamos a seguir subvencionando combustibles, vamos a seguir creyendo que el Estado lo es todo y sin él no somos nada.

 

 

 

 

jueves, 22 de septiembre de 2022

EL MODELO DEL PRESIDENTE ARDE

 




DANTE N. PINO ARCHONDO

El presidente Arce está tratando de inflar la pelota con más aire del que soporta. Eso tiene un final, explotará. Y así como la materia responde a leyes físicas, la economía tiene sus propias leyes y en ambos casos se cumplen inexorablemente.

¿Hasta cuánto, y hasta donde puede un gobierno gastar sin tener los ingresos suficientes para ello? Hay indicadores. Cuando se relaciona el gasto con el PIB, se tiene un porcentaje que nos enseña cuanto está gastando el gobierno en relación con la producción de bienes y servicios que genera la economía. En otras palabras, cuánto dinero se inyecta a la economía que aumenta la demanda de bienes y servicios con relación a la capacidad de la oferta para producirlos.

Si hay más dinero para demandar y la oferta es menor para atender esa demanda, los precios suben. ¿Y cómo es que eso no sucede en la economía boliviana?

Porque la producción de bienes y servicios nacionales es tan pequeña y la importación ilegal de los mismos es tan grande, sucede que, al aumentar la cantidad de dinero, aumenta la demanda de dólares que van a fomentar esa importación ilegal, lo que hace que los precios se mantengan.

El gobierno gasta, ese gasto fomenta el contrabando, el contrabando demanda dólares e importa. Los precios se mantienen relativamente estables y nadie se queja. Pero la oferta de divisas no es ilimitada, y para atender este circuito están las reservas internacionales, que van disminuyendo aceleradamente. Son las reservas entonces las que marcan la pauta del hasta donde se puede continuar inflando el gasto.

Cuando la cantidad de divisas sea insuficiente y la demanda de dólares en la economía no pueda ser atendida para importar legal o ilegalmente, será el momento en el que la oferta de bienes comenzara a disminuir y los precios a subir.

Es cuando la pelota que está inflando el gobierno a llegado a su límite.

Y ese límite se acerca. Es la advertencia que estamos haciendo los economistas. Paren el gasto, ajusten la burocracia estatal, cierren las empresas públicas


deficitarias, vayan disminuyendo las subvenciones a los carburantes, abran la economía a la inversión privada, denle facilidades, sostengan un comercio exterior sin trabas, canalicen el crédito al sector productivo, flexibilicen las condiciones laborales, reformen el régimen tributario. Devuelvan al BCB la autonomía institucional.

Todo esto se puede hacer desde ahora. Y será la forma de lograr un aterrizaje suave.

No digan que nadie les advirtió.

 

 

miércoles, 14 de septiembre de 2022

LA MENTIRA OFICIAL


DANTE NAPOLEON PINO ARCHONDO

¿Por qué un gobierno elegido por voto que asume, por tanto, la calidad de legítimo y constitucional, engaña y acude al relato de la mentira?

¿Qué es lo que le obliga a gobernar de esta manera?, son preguntas que muchos bolivianos se hacen.

Cuando se recurre a la mentira es porque se quiere negar la verdad.

La verdad es la descripción lo más objetiva posible de los hechos, de los sucesos, de los acontecimientos. Distorsionarla, modificarla, cambiarla significa negar la realidad, sustituirla por lo que nunca sucedió o cambiarla por un relato construido. Es la forma, a la que se acude para obtener resultados, que, de otra manera, no se obtendrían.

Tres son los relatos principales construidos por el gobierno que niegan la realidad objetiva de los hechos: la nacionalización como causa fundamental de los ingresos obtenidos en la gestión (2006-2014) la sentencia en contra de Bolivia por el juicio llevado a cabo contra Chile el año 2018, y, el golpe de Estado contra Evo Morales el año 2019

El primero tiene el objetivo de realzar como modelo con éxito propio la multiplicación de los ingresos fiscales ocasionados por la nacionalización del año 2006. Esta afirmación reiterada a lo largo de 14 años ha terminado convenciendo a un importante porcentaje de la población, especialmente aquella que tiene una formación básica en su educación y es políticamente retrasada.

Pero claro, para que este relato tenga resultados, hay una historia por detrás. Una historia que tiene 70 años. Desde 1952 cuando la nacionalización de las minas por el gobierno del MNR se justificó como necesaria para recuperar las riquezas naturales de manos de la oligarquía y devolverlas a sus legítimos propietarios, el pueblo. Historia a la que se envolvió con un manto de romanticismo, convirtiendo e los nacionalizadores en héroes y a los nacionalizados en villanos.

Esta idea de que existe una obligación moral para evitar que la explotación de los recursos naturales se haga por empresas privadas, ha calado muy hondo en la conciencia nacional boliviana. Parte de la premisa difundida por la intelectualidad revolucionaria de los 60 y 70 fue señalar a las empresas privadas extranjeras como las causantes de la pobreza social.

Se logró establecer la convicción de que somos pobres porque somos explotados. Y a partir de entonces, los gobiernos que buscaban la inversión externa para explotar el petróleo o las minas fueron considerados enemigos del pueblo. Y aquellos que las nacionalizaban héroes nacionales. Los primeros fueron señalados como gobiernos de la derecha y los segundos como gobiernos de la izquierda.

Esta carga histórica de ideas, fueron las que primaron el año 2006 en el MAS, que quería convertir a Evo Morales en otro héroe, pero esta vez de corte socialista. Se llegó al extremo de copiar el escenario de la nacionalización del petróleo en el gobierno del general Ovando Candia, pero esta vez, la empresa nacionalizada no era una empresa norteamericana sino brasilera, que participó en la construcción de gasoducto y firmó un acuerdo de compra del gas en términos pactados.

Como fuera, el acto sirvió para difundir la nacionalización como otro hecho de recuperación de las riquezas naturales de manos de las transnacionales explotadoras. Lo que aconteció después fue algo inesperado. El mercado de los commodities sufrió un golpe de demanda global de materias primas que estremeció al comerció mundial. Los precios se dispararon al alza y Evo Morales recibió 4 veces más por la venta del gas cada año.

NI dicho ni hecho, el gobierno usó este episodio económico para convencer y establecer que fue la nacionalización del gas lo que produjo el milagro de la multiplicación de los ingresos fiscales. Relato mentiroso que sigue siendo usado por el actual presidente Arce Catacora. Pero que mantiene el efecto social buscado de convertir a los nacionalizadores en héroes.

El 1 de octubre del 2018 los jueces de la CIJ en La Haya hacían conocer su decisión final: “La mera mención de la cuestión marítima no puede obligar una negociación de acceso soberano al mar” con estas palabras se dio un portazo a la demanda nacional marítima boliviana. La demanda más importante en la vida nacional acababa de ser cercenada y tiraba años de lucha por la borda.

En otras circunstancias, esto, hubiera sido causa bastante para exigir la renuncia del gobierno y el juicio de responsabilidades inmediato. En esta ocasión no era solo Evo Morales el que se equivocó política, jurídica y socialmente, tuvo el acompañamiento de los expresidentes; Carlos de Mesa Guisbert, Jorge Quiroga Rodríguez, Eduardo Rodríguez Veltze y Jaime Paz Zamora, este ultimo se alejó del club decidiendo no ir a escuchar la sentencia. Pero en el transcurso de los cinco años anteriores a la sentencia, ninguno puso alto a la forma y contenido del juicio que se estaba tramitando. ¿Esto explica que la reacción social no haya sido la que debió? Que todos los involucrados se cubriesen el rostro con la careta del otro para confundir las cosas y acto seguido seguir el juego de la mentira oficial aduciendo que el Tribunal de La Haya no dijo lo que dijo, sino que aún se mantenía la puerta abierta para negociar.

Y así, la traición más grande inferida a la Patria pasó por alto y se escondió en las cuevas de la vergüenza allá donde la luz de la decencia y la dignidad no existe.

Con este bagaje de mentiras y relatos que tuvieron el efecto de convencer socialmente y de pasar por alto, primero, El derroche de más de 50 mil millones de dólares obtenidos en 14 años de bonanza, sin que hayan servido para terminar con la pobreza y la desigualdad social, establecer un sistema de salud optimo y un nivel de educación en el promedio latinoamericano, segundo, la gravísima traición a la patria por haber conducido un juicio contra Chile por la demanda marítima mal planteada y peor procesada, sin que hasta la fecha se tengan a los culpables señalados.

Siendo estos antecedentes los que primaron socialmente, ¿cómo no iba Evo Morales a desvirtuar el enorme fraude electoral del 2019 que le obligó a huir precipitadamente en un avión mexicano y cambiar esos hechos por la mentira de que hubo un golpe de Estado en su contra? ¿Qué podía impedir negar la verdad?

Nada. Ya evidenciaron que al pueblo boliviano se le puede contar historias que por repetirse en los medios controlados políticamente tiene resultados eficaces y a la vez, ejecutar acciones legales en contra de los supuestos golpistas, para entronizar a la mentira y darle el valor jurídico de verdad.

Estas son las explicaciones del porqué hemos llegado a este momento. La realidad social que tenemos no es resultado circunstancial, tiene su historia y su acumulación de hechos que al final explican la pasividad con la que la sociedad tolera y fomenta a un gobierno que vive de la mentira y se alimenta de ella para continuar derrochando recursos, multiplicando la corrupción y sembrando nabos en las espaldas populares.

 

 

 

 

 

NO REPITAMOS EL PLATO POLITICO

DANTE NAPOLEÓN PINO ARCHONDO.  Cuando llegamos al punto en el cual descubrimos que las apariencias mostradas son una falsa fachada, la curio...