Buscar este blog

miércoles, 13 de octubre de 2021

UNIDAD EN LA ACCIÓN

 



DANTE N. PINO ARCHONDO

No fueron a defender la whipala. Se movilizaron por billetes. Luego dejaron las whipalas en la basura, y se fueron. Esta es la realidad. El gobierno no convocó a la defensa de la whipala. Usándola de pretexto movilizó a sus forzados militantes a defender la ley de legitimación de ganancias ilícitas y financiamiento al terrorismo. Fue la contraparte política del paro cívico. Han mostrado desesperación. Evo Morales está llevando a su presidente Arce hacía el proceso de desestabilización. Está ejecutando una política de confrontación. Como hizo en la década del 90. Provocó a los gobiernos de: Paz Zamora, Sánchez de Lozada y Banzer. Quienes vivimos esos años, conocemos la receta. La juventud debe saber que Evo Morales fue el artífice del bloqueo de caminos, de las marchas desde Caracollo, del enfrentamiento asesino y de la victimización constante.

La confrontación permanente logra cansar a la sociedad, logra hartarla de tanto desorden, desesperarla, hacerla sentir indefensa, desorientarla y aterrorizarla hasta llegar a un momento en que prefieran votar por el autor de todo eso, para tener un respiro, un poco de paz. Eso fue lo que sucedió el año 2003.

Un militante comunista dijo: la burguesía se alimenta de pelotudeces democráticas. Y con esa convicción usan las leyes de la democracia para generar conflictos que denominan “la agudización de las contradicciones”. Atacan y se convierten en víctimas.

Hacen esto para desgastar el sistema político, logran destruir la confianza en el sistema y sus conductores. De ahí surgen las permanentes acusaciones a la derecha golpista, vende patria, neoliberal y causante de todos los males que padece “el pueblo”. Y se muestran cómo los únicos que saben lo que tienen que hacer.

Si los demócratas hemos aprendido la lección, si de algo han servido 14 años de destrucción masiva de la institucionalidad, del uso dictatorial del poder político, del derroche más grande y nefasto de la riqueza económica, del desconocimiento y sustitución de la nacionalidad boliviana, por una abstracción plurinacional, donde se quiere imponer una cultura sobre las otras, si de algo puede servir todo esto, es para darnos cuenta de que no podemos caer en lo mismo: la mezquindad política, la vergonzosa atomización de partiditos creados con propósitos electorales y el creer que usar el voto a favor de unos cuantos curules es todo a lo que se puede aspirar.

Se necesita unidad de conducción, base social que se sienta representada por un liderazgo contrapuesto al masismo cocalero, convicción democrática y resolución para ir sin miedo a la batalla política. Esa base social está esperando en la ciudades y provincias de La Paz, Cochabamba, Sucre, Tarija, Beni y Santa Cruz, al conductor creíble. Es tarea de la actual oposición reunirse y resolver la unidad de acción y la cabeza de conducción. Sin pensar en tiempos electorales. El valor de esta decisión radicaría precisamente en eso, no hay peso electoral que desfiguren los objetivos democráticos y se pueden asumir pasos con la visión democrática que se requiere.

 

lunes, 11 de octubre de 2021

LAS LEYES MAÑOSAS DEL MAS

 

Dante N. Pino Archondo


Vamos por lo sencillo. Si alguien tiene el nombre de Jesús, eso no lo convierte en Dios, puede llamarse así, pero ser un verdadero hijo del diablo. Lo mismo sucede con las leyes que el MAS está queriendo aplicar. Las bautizan con nombre de santo, pero son el engendro del diablo.

 La llamada ley contra las ganancias ilícitas debió haber sido aprobada en el período de gobierno del señor Evo Morales, o sea, hace 14 años. Entonces el ministro de Economía era el señor Luis Arce, actual presidente del Estado Plurinacional, quien, postergó su tratamiento por instrucciones del Jefazo que le transmitió la preocupación de sus socios dedicados a la coca y la droga, junto con su desacuerdo para que sea tratada. Razón por la cual la ley se archivó.

 Ahora ante la inminente prueba de consistencia que le hará la GAFILAT, (Grupo de Acción Financiera Internacional para América Latina), con el fin de verificar si Bolivia cumplió con sus compromisos asumidos, que la colocan en la lista negra de naciones poco confiables en el lavado de activos y otros manejos ilícitos provenientes de actividades como el narcotráfico, decide aprovechar para promover una ley tan rigurosa, tan temible, tan dura, que le otorgue al gobierno la medalla de oro en materia de lucha contra las ganancias ilícitas y el terrorismo.

 Esta decisión y defensa que hace el gobierno de Arce de la ley que, contrasta con el encajonamiento que le hizo antes, tiene al menos dos explicaciones: La espada de Damocles que tienen los Estados Unidos sobre el cuello del gobierno, que está observado como un país productor, comercializador y transportador de droga, cuyas repercusiones unidas a las detenciones de connotados narcotraficantes que se produjeron en los últimos meses le daría piedra libre para tomar medidas de carácter financiero contra Bolivia por incumplimiento de acuerdos, con lo cual cualquier financiamiento solicitado a organismos financieros internacionales sería trabado, y esto, en la actual situación económica nacional es muy grave.

 Y por otra parte una cosa es como te llamas y otra que haces con tu vida. Por eso las características de la ley trata a todos como sospechosos, colocando a la actividad del narcotráfico en calidad de sombra no vista, pasa desapercibida, y si, logran el propósito de promulgarla como está redactada, entonces, ganan porque establecen una policía especial con luz verde para incriminar al que quieran y se ponen la medalla de oro contra estos ilícitos con lo cual se quitan la espada del imperialismo de su cuello y la colocan contra la ciudadanía que deseen.

 Entre la necesidad de tener una ley que saque al gobierno de su anatema moral como socio y encubridor del narcotráfico y la de arrinconar a la oposición política la decisión de promulgarla es imperiosa. Además, la mañas y acciones políticas del MAS en su accionar desde que son gobierno, está la de aplicar la ley para el enemigo, y darles todos a sus amigos (léase coca y cocaína). Con lo cual ganan por todo lado: se pintan de santos luchadores contra lo que protegen y defienden, arrinconan a la oposición política, sus enemigos, y se ganan imagen internacional de lucha contra estos ilícitos.

 

 

 

sábado, 25 de septiembre de 2021

MENTIROLOGIA

 


Como sociedad, me pregunto: ¿Qué nos pasó para haber llegado hasta foros internacionales a decir mentiras, sin el menor rubor o vergüenza, cómo puede una sociedad acostumbrarse a la mentira y convertirla en un manera de gobernar?

Los bolivianos nos jactamos ante el mundo de tener una herencia de principios propios de la cultura quechua: ama llulla, ama quella y ama sua. No seas mentiroso, no seas flojo y no seas ladrón. Y con mucha razón se establecieron estos principios, porque la realidad es que, como sociedad tenemos muy enquistados esos hábitos de conducta en el ser nacional. Si no fuéramos así, tales principios serían innecesarios.

La mentira oficial ha logrado alcanzar distancias enormes desde hace 15 años. Se nos ha mentido con la pobreza, con la constitución, con el uso de los dineros públicos, con el tráfico de influencias, con la protección y expansión de la coca como materia prima de la droga, y como ariete en contra de la justicia, lo cual trasciende todo, y nos convierte en sujetos del poder a su discreción.

Todo esto se ha ido convirtiendo en noticia cotidiana. Enseña la escuela del periodismo, que no se debe ser imparcial, sino veraz. Al contrario de este valor, la mentira oficial se la muestra como "parte" de los hechos y muchos periodistas se desviven por ser imparciales, antes que veraces, cayendo en la trampa de convertir a la mentira en una de las caras de la moneda de imparcialidad que dicen tener.

Un atraco, desfalco o uso de dineros públicos en hechos de corrupción denunciados, se convierten en investigaciones que nunca concluyen, seguidas de detenciones menores que se pierden en el tiempo del olvido, cuando estos hechos involucran al gobierno. Al final si alguien pregunta que fue de ellos, la respuesta se gatilla fuerte y claro: "no se debe hacer uso político de asuntos que están en la justicia"

Si la madre de un niño denuncia que el padre del mismo es el presidente Morales, y , este reconoce tal hecho, dice que lo vio y curó su enfermedad, su entorno declara que es cierta su conducta de padre cariñoso, pero luego se dan cuenta de los costos que todo esto conlleva, cuando la madre del niño tuvo acceso a contratos millonarios, involucrando a Morales en actos penales como el tráfico de influencias, inmediatamente se acusa a la oposición de haber mentido con la existencia del niño y de ser todo una maniobra para desacreditar al presidente. Se teje un manto de mentiras que se repiten por los medios, hasta sembrar la duda social y luego convertirla en la verdad. 

Cuando se niegan los resultados de un referéndum que le dice no al presidente Morales para ser candidato por un cuarto período, ese resultado se convierte en mentira y se difunde la verdad del derecho humano que tiene, acudiendo a la justicia, que presta y solícita "legaliza" sus deseos, desnaturalizando así la verdad y convirtiendo a la mentira en una causa política por la cual se debe luchar, se potencia la idea del derecho humano como verdad.

Cuando estas mentiras alcanzan grados superlativos y se produce la reacción social de rechazo y repudio al fraude electoral, obligando al presidente a renunciar y luego en su miedo a hacer dejación del cargo huyendo a México. Se construye la posverdad del golpe convirtiendo a la renuncia en un acto ajeno a su voluntad y el fraude electoral en un golpe de Estado.

Ante el hijo, el tráfico de influencias, el desconocimiento del resultado del referéndum y el fraude electoral de octubre/2019, la sociedad boliviana ha mantenido una tolerancia enorme y ha permitido que los medios insistan en convertir a la mentira en parte interesada.

En vez de reaccionar con fuerza, de rechazar la tolerancia de los medios de comunicación tan "imparciales" que se pierden en el anonimato, de crear una malla de resistencia social activa a la mitomanía oficial, la ciudadanía comenzó a banalizar la mentira y volverla un meme o chiste en las redes sociales. Aceptar la mentira y banalizarla es convertirla, con el tiempo en la verdad.

Una sociedad que tolera la mentira está perdida. Es que la mentira usada como arma judicial se convierte en un arma de destrucción social masiva. Y ahí tenemos a señores que "escriben" y firman libros con pose de intelectuales difundiendo la mentira, miramos a un presidente en ejercicio llegar a la ONU y afirmar mentiras, permitimos que se usen escenarios cívicos para ahondar la mentira y lo peor de todo tenemos juicios incoados en base a la mentira con personas privadas de su libertad y otras de ir por el mismo camino, mientras otros estamos en el exilio por la mentira.

No es que la revolución cubana se haya perpetuado por el amor de los cubanos a la revolución, es que esta se mantiene 61 años en base a la mentira de la revolución construida para la tiranía que el comunismo tiene como eje fundamental de su razón de ser. El comunismo y el narcotráfico se han asociado para darle a los carteles de la droga el ropaje político que les permita estar en los escenarios internacionales camuflados de gobierno.

Lamentablemente el gobierno boliviano forma parte de la sociedad del crimen organizado. Y en razón a esto vivimos alimentados por la mentirología. 



sábado, 11 de septiembre de 2021

SENADORA BARRIENTOS QUE DIJO




El FRI - Sol-BO - Agrupación Ciudadana - Chuquisaca somos Todos - Comunidad de Todos y Primero la Gente: son las agrupaciones conformadas como siglas políticas, que le dan contenido a Comunidad Ciudadana. Es, por tanto, una mezcla de todo lo que puede caber. Ninguna de estas siglas, tienen contenido ideológico y menos un programa con visión nacional. 

Comunidad Ciudadana es una agrupación político-electoral. Su fin fue vencer en las elecciones de 2019 a Evo Morales y con ese objetivo tiene ahora vida jurídico - política. Al ser una agrupación de varias siglas, al tener un objetivo electoral, una vez cumplido este y acabado el proceso para el que fue conformada, la realidad política de CC es la de un cascarón vacío que por efectos electorales ocupa curules parlamentarios y nada más. 

¿Por qué se podría criticar las declaraciones de simpatía y coincidencias políticas con el MAS, realizadas por la Senadora Barrientos, partiendo de la propia declaración de su líder Carlos de Mesa, que se definió como un político de izquierda "sin duda", como alguien que calificó a Evo Morales como un "buen presidente", que lo acompañó como vocero nacional en la demanda marítima contra Chile en la CIJ y que al final de día hace una oposición funcional, declarativa y tímida en su contenido? 

Resulta penoso que se haya levantado tanto polvo en las Redes Sociales, criticando a la Senadora por una alocución que es, al final de cuentas, un llamado a la concordia, a la unidad de propósitos, que expresa simpatía por el Ministro Lima de manera personal y que no dice nada substancial. Como todo lo que dice y declara esta Comunidad. 

Si CC nos diera muestras de tener las ideas claras, las acciones políticas adecuadas a los actos, hechos y acciones que produce el gobierno, tendríamos la sensación de tener una oposición representativa del repudio y desacuerdo de gran parte de la ciudadanía. Pero esto no es así. Más allá de la protesta como acto de buena fe, de acciones legales que se quedan en el papel y de repudios de videos solitarios, Carlos Mesa está muy lejos de ser oposición política que ponga al gobierno contra la cuerdas y le obligue a tomar en cuenta sus acciones.

En este contexto, todo el escándalo levantado por los mismos opa-cojudos que en las elecciones pasadas votaron por el MAS, resulta ser un chiste de mal gusto. Agrupar siglas usadas como mercancía política para actos electorales no te convierte en partido político, y menos te otorga credencial ideológica que es la que unifica el pensamiento con la acción. Por esto las declaraciones de la senadora, como las que pudiera efectuar cualquier otro miembro de esa Comunidad tienen tanto valor como una moneda de un boliviano, compra algo pero no mucho.

El MAS es otro conglomerado de organizaciones corporativas sindicales, cuyos dirigentes tienen como fin medrar del Estado, usarlo como instrumento del enriquecimiento ilícito y caminar por donde sea necesario para reproducir la rueda de la corrupción. Los desaguisados anticapitalistas- imperialistas y neoliberales son pinturas viejas sobre muros nuevos. Sirven para disfrazarse de socialista azul, para obtener aplausos de sus organizaciones políticamente atrasadas, pero nada más. 

En este contexto, que Comunidad Ciudadana diga que tiene afinidad con el MAS es más que una verdad demostrada, ambos quieren hacer camino al andar, no saben a donde van y se pelean boca a boca como niños caprichosos. La diferencia es que el MAS actúa como sus mandamientos dicen: la ley es para meterle nomás, la economía nacional es para ordeñarla en su beneficio, la cultura para dividir a la sociedad y a quien no le guste que se aguante. Qué de nuevo hay en esto, después de probar la sopa del mismo pollo durante 15 años.



viernes, 27 de agosto de 2021

QUE ES PRIMERO: EVO O LA ECONOMÍA

 



DANTE N. PINO ARCHONDO

Ya es una constante que el gobierno, como hace 14 años atrás, tenga una lamentable falta de transparencia en la publicación de cifras oficiales relativas al comportamiento de la economía nacional. Esta falencia la cubre con suficiencia, técnica y probidad profesional la Fundación Milenio que dirige Henry Oporto. Gracias a su publicación Sobre la Economía de Bolivia que analiza el comportamiento de los últimos dos semestres de año 2020 podemos tener, ahora, información que nos permita analizar su contenido y dar a conocer nuestro criterio.

Así como el informe del GIEI (Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes) tiró por la borda el cuento del golpe de Estado inventado desde el vientre del narcotráfico en el Chapare, el informe de la Fundación Milenio destroza la acusación infame que el presidente Arce hace al gobierno transitorio de la señora Añez como la causa primaria de los resultados que la economía está confrontando.

El panorama económico nacional no pinta bien. Así de duro. Estamos ante un precario equilibrio macroeconómico. Cualquier situación interna o externa que se produjera, tendrá graves repercusiones sobre la economía nacional. El déficit fiscal que estamos enfrentando es el mayor de todos comparado con años anteriores, se incrementó en 57 % entre el 2019 y 2020, alcanzado los 4.6 mil millones de dólares. El Informe nos dice que este resultado es el producto de una disminución de los ingresos nacionales en el orden del 20%, ante una contracción del gasto del 8 %.

Tales resultados tienen una historia larga de desaciertos y de dependencia de precios externa. No es cierto lo que pregona el presidente Arce de que fueron 11 meses de gobierno transitorio los que produjeron esto. La pandemia contrajo las importaciones mucho más que las exportaciones, y, paradójicamente ayudó a que el déficit no fuera mayor en el sector externo. Son el gas y los minerales los que golpean al sector exportador por efecto precio y volumen. El gas con mercados restringidos, sin mayores reservas y precios mas bajos, esto no sucedió en 11 meses, es la penosa ausencia de una política hidrocarburífera durante el gobierno de Evo Morales, y que continúa hasta el presente.

Déficit fiscal, exportaciones limitadas y con menores precios internacionales, ausencia de políticas que incentiven las inversiones, triste recuperación de la producción privada, que está mostrando desempleo, informalidad, subempleo, hacen urgente la inyección de inversión externa, que tiene horizontes muy lejanos, debido al empecinamiento en hacer del Estado el único motor de expansión económica.

Marchamos al revés. El gobierno persiste en agrandar el Estado, cuando sus fuentes de ingreso han caído, de 603 mil millones de dólares a 238 mil millones. En vez de liberar la economía e incentivar la inversión, hace lo contrario. Mantiene empresas públicas deficitarias, sostiene proyectos sin mercado ni capacidad financiera, multiplica bonos que no tienen sostenibilidad acelerando el impacto sobre la precaria estabilidad económica actual y sigue derrochando recursos escasos en obras que no tienen un impacto multiplicador en la economía.

Hasta ahora, el gobierno no ha dicho:

-Qué es lo que quiere hacer

-Cómo lo hará

-A quienes beneficiará

Tres preguntas que los bolivianos exigen conocer. En vez de responder a esto, el señor Arce se dedica a acusar a un gobierno de 11 meses de todos los penosos resultados de los cuales fue él, autor, encubridor y cómplice.

La economía boliviana está a un tris de caer en una espiral de: gasto, endeudamiento, emisión de dinero inorgánico, inflación y perdida del poder adquisitivo de los salarios. En medio de esto, la prioridad resuelta desde el gobierno se llama: habilitación política, a cualquier costo, de Evo Morales Aima. Es decir, la economía de los bolivianos importa menos que la ambición desmedida de poder del jefazo del presidente Arce.

 

 

domingo, 8 de agosto de 2021

 EL ESTADO PARA EL PARTIDO



DANTE N. PINO ARCHONDO

No hay nada más sabroso que servirse un plato bien hecho. Eso fue lo que aconteció por la mañana cuando entre los variados programas que tengo programados, me di con la sorpresa, de la entrevista que Maggy Talavera le hizo a - en mi concepto- el mejor politólogo que tiene Bolivia, Manuel Suarez. Un beniano de peso completo, de esos que cuando comienzan a desgranar su pensamiento, es muy difícil dejar de prestar atención.

El tema de la entrevista fue "¿Bolivia es un país viable?" y Manuel dio una sencilla cátedra para abordar el asunto. Yo les aconsejo que la escuchen. El resumen, a mi criterio, se reduce a dos conceptos centrales: el respeto a la Ley y el derecho a la igualdad. Dos ejes centrales que son los lados de la tijera con la cual deberíamos encontrarnos como sociedad y con cuyo resultado se acabaría la confrontación actual. Bolivia es un grito angustioso en busca de la igualdad: social, económica y cultural, lo que se conseguirá cuando la ley sea respetada y acatada, sin importar el color o la ideología política que gobierne.

La génesis de los conflictos sociales y políticos que vivimos recurrentemente tiene la raíz de la igualdad puesta en el tapete del Estado como demanda central. Igualdad que se refleja en la actividad económica que se desarrolla allá donde las fuerzas productivas se desarrollan por encima de los chalecos de fuerza que el Estado ajusta y donde la rebeldía se expresa en el pedido de libertad para dejar producir, para ampliar el comercio en un marco de seguridad jurídica. 

La ciudad de El Alto y Santa Cruz son los dos polos donde esta demanda no acepta limitaciones. Esto es que los ocupa. Pero para que esto sea posible, es urgente, imprescindible que el Estado de Derecho funcione a plenitud. Es decir el respeto a la ley sea absoluto. Es que el desarrollo capitalista demanda la seguridad del respeto a la ley. El respeto a las reglas de juego establecidas. 

Entre los gritos de fraude y golpe se muestra, en ambas acusaciones, que la ley no vale nada y lo peor de todo es que no vale para nadie. Así, la artificial polarización que se produce, nos hace pensar que estamos ante dos demandas distintas: el fraude y el golpe. La verdad es que si la ley fuera respetada y acatada, no hubiera existido fraude alguno, ni transición desordenada, ni la necesidad de inventar un golpe, todo para ocultar la violación sistemática de la ley.

Confesémonos, ante el altar de la patria. Somos una sociedad que usa la ley a conveniencia, pero no la respetamos. Por eso los gobiernos creen ser dueños del Estado y como nos dice Manuel, se llevan el Estado al partido. No habrá igualdad de ningún tipo y menos desarrollo económico mientras persista y se sostenga la tesis de que el Estado debe servir al partido y que la ley debe acomodarse a eso. 

Las diferencias que parecen irreconciliables son demandas expresadas, con distintas palabras, pero que buscan el mismo fin. No es que existe un plan tenebroso para avasallar tierras en el oriente por gente andina con el propósito de despojar a los cruceños de lo que consideran suyo, es una realidad nacional que muestra a Santa Cruz como la locomotora que jala a todos los que desean condiciones de libertad para emprender sus sueños de vida. Es capitalismo señores.

Santa Cruz es la piedra en el zapato de los que abonan por un socialismo trasnochado, por un grupo presidencial que quiere imponer antes que concertar. No van a tener éxito. Todo el que llega a Santa Cruz y se instala, arriesgando el poco capital que tiene, asume la identidad cruceña y vota por aquellos que expresan sus necesidades. Lo mismo pasa en El Alto. Ya hubieron quienes calificaron a los alteños de fenicios. No están pensando ni borrachos en el comunismo castrista o chavista, ellos son la vanguardia del libre comercio, de la igualdad entre los que venden y los que compran, entienden que esa es la base de su razón de ser, aceptan la competencia, disputan el mercado y desprecian la ley que les ata las manos.

Por esto, lo que se muestra como contrapuesto, es en realidad lo mismo. Santa Cruz y El Alto pueden lograr tirar abajo la tonteras socialistas del gobierno, señalar el rumbo por donde el desarrollo de las fuerzas productivas encuentren su cause y se genere el inicio de un nuevo orden, basado en el respeto al Estado de Derecho, es decir a la Ley.



viernes, 6 de agosto de 2021

 

BOLIVIA ENTRE GOLPES Y FRAUDES



DANTE NAPOLEÓN PINO ARCHONDO

En el día de la patria, como todo boliviano, me uní a los actos de festejo que se hacen con motivo de la ocasión. Así que usando el Facebook di con la transmisión que se hizo desde el reciente hemiciclo parlamentario, donde ¡oh! sorpresa el audio me remitía a gritos de golpe y fraude emitidos por los asambleístas, (así se les dice ahora a los congresistas) mientras el pobre David Choquehuanca pedía, imploraba, gemía por un poco de calma y serenidad. Golpistas eran los opositores y fraudulentos los oficialistas. En medio de la gritería pude oír algo así como “¡no tenemos miedo carajo!”

La historia, dicen, la escriben los vencedores. Los vencedores de hace un año eran los opositores de ahora, los vencidos de ayer son los vencedores de hoy, y, qué creen?, pues que los unos y los otros tienen su historia escrita. La diferencia - lean bien esto - es que los que representan en la Asamblea a los vencidos de hoy, vivieron los sucesos, que los vencedores ahora quieren negar. Si no entendió, yo lo comprendo. Esto, estimado lector, es Bolivia.

Dicen que Bolivia es la creación de unas cabezas, que, en medio de la horrorosa guerra de la emancipación vieron la oportunidad de ser cabeza de ratón para evitar ser cola de león. Y el Alto Perú se desmembró del Perú y esas cabezas que vivían entre el virreinato de Lima y el de La Plata, convencieron al Libertador Antonio José de Sucre, que convenciera, a su vez, al Libertador Simón Bolívar, que aceptara la independencia de estas provincias del Perú.

Desde entonces Bolivia es una república que se debate entre el ser y no ser de su mezcla étnica y cultural, entre el grito de libertad, que parece estar negada por los dioses andinos, ofendidos por la espada colonial y la búsqueda de un “destino común” que se diluye entre un curioso retorno al pasado y visiones de futuro que no logran encontrarse.

Nos enseñan que la republica fue la continuidad que los herederos de la encomienda se encargaron de sostener, y que los desheredados se encargaron de acabar el año de 1952 después de retornar de una guerra, donde el apetito petrolero enfrentó a dos países pobres. Fue esa revolución la que terminó con el pongueaje, la servidumbre y la exclusión. Tuvieron que pasar 53 años, desde entonces, para que un indígena salido de las tierras del altiplano orureño ganara unas elecciones y asumiera la presidencia de la república.

Podríamos decir que los ríos de la encomienda y los desheredados se juntaron en ese momento. Sí, fue así. Pero ese encuentro no ha encontrado su cauce, estamos en el momento justo del choque inmenso de esas aguas turbulentas cargadas de historia.

Para unos la historia comienza el año 2005 y para otros es la continuidad de lo vivido, nada mas. Y los vencedores de hoy quieren escribir lo suyo, negando sus errores, exactamente igual que los vencedores de ayer. Por eso los gritos de Golpe y Fraude parecen resumir lo que los bolivianos han tenido desde aquel 6 de agosto de 1825.

Una sucesión de golpes de Estado y una historia repleta de fraudes, cartas marcadas y traiciones, donde los encuentros han sido pausas para respirar y recuperar fuerzas que vuelvan a la confrontación en la búsqueda de ese ser y no ser, de ese pasado que nos retiene y de ese futuro que nos negamos.

NO REPITAMOS EL PLATO POLITICO

DANTE NAPOLEÓN PINO ARCHONDO.  Cuando llegamos al punto en el cual descubrimos que las apariencias mostradas son una falsa fachada, la curio...